
Un espacio destinado a responsables políticos, académicos, profesionales de administraciones públicas, empresas, organizaciones sociales y culturales y ciudadanos interesados en reflexionar sobre asuntos que afectan en su trabajo a la toma de decisiones.
Un espacio para explorar el aumento del conocimiento, la empatía y el respeto. Para crear un espíritu cooperativo y dispuesto a superar tensiones políticas y sociales a través de las nuevas o existentes estructuras que tengan en cuenta una acción intercultural con respeto a los derechos humanos, la ciudadanía e igualdad social.
Y no queremos hacerlo solos sino con el respaldo de las administraciones públicas y la complicidad de la sociedad civil para articular un plataforma de profesionales que a nivel internacional trabajen en políticas públicas en una nueva economía creativa, globalizada y que lo haga desde el respeto a una nueva realidad social.
Esto precisa fortalecer el diálogo intercultural lo que conlleva una reorientación de las políticas que afectan a los servicios públicos y a cambios en la estructura y composición de las asociaciones y partidos políticos que deben tener en cuenta esta nueva realidad social desde el respeto a la diversidad.
Los escenarios en los que nos movemos tienen en cuenta las relaciones internacionales, la cooperación cultural, la cooperación al desarrollo, el dialogo intercultural, las economía creativa en el marco político de la Agenda Europea por la Cultura. Donde la diversidad cultural, la movilidad transfronteriza de los trabajadores y artistas en el sector cultural será estratégicamente fundamental en el nuevo modelo de economía del conocimiento.

La Agenda de Lisboa será el marco para hacer posible la financiación de proyectos vinculados a las nuevas tecnologías, la innovación y las economía creativa como generadoras de desarrollo económico y empleo.
Competitividad y creatividad irán de la mano en la nueva economía europea para incrementar el valor añadido de los productos culturales e impulsar nuevos empleos.
Promover la cultura para promover la creatividad será un elemento clave en las relaciones internacionales en regiones donde tradicionalmente no las han contemplado en su estructura política.
No hay mayor desafío global hoy que la interacción y la cooperación permanente entre las culturas, religiones y gentes moviéndose en contacto cada uno con el otro en las ciudades y el medio rural. Gentes que viven y crean juntos, intercambian experiencias, ideas, sueños así como los desafíos de sus organizaciones. Para construir una sociedad compartida.
