Contra al turismo, el campo cultural ha siempre sido considerado en su conjunto como un sector subvencionado, dedicado en su mayoría parte al descanso, a la contemplación estética y el bienestar social, persiguiendo objetivos sin ánimo de lucro con resultados que no se podían evaluar.
Pero desde algunos años gracias a organismos como la UNESCO y a la presión ejercida por los operadores culturales para hacer reconocer la variedad del campo cultural y de sus impactos sobre el campo económico, social y el desarrollo territorial, el número de estudios y análisis sobre este sector y su importancia en la “sociedad del conocimiento” se ha multiplicado. especialmente de parte de la UE.
Por eso parece más importante que nunca que los operadores culturales de Castilla-la Mancha se pongan al corriente de este marco de referencia conceptual para profundizar su trabajo cotidiano.
